Manifiesto
Un mundo sin alma, un mundo sin amor, sin sentimiento, las tecnologías nos aportan felicidad, pero también dan el polvo a nuestras almas. Caemos en una espiral de robótica deformada por engaños virtuales. El ser humano muere, cae débilmente por los acantilados sin ninguna salida, donde los carteles nos conducen a una autodestrucción sin más remedio que la muerte.
Hoy os escribo, este humilde poeta les presenta un mundo lleno de tristeza, pero no por ello negativo, Lo triste es bello, al igual lo alegre puede ser feo. Solo quiero recuperar la belleza hoy tan perdida en este mundo tan cambiante y ecléctico. Recordemos la sublimidad romántica, donde están los versos de corazón como Lord Byron, donde los paisajes de ventisca aguada de Turner…Hoy el ser humano ha perdido la belleza, ha perdido la fe en adorar el amanecer, en besar a la luna en cada noche verano, nos miramos y nos empujamos, no buscamos la sonrisa del vecino ni las palabras agradables de cualquier viandante. Olvidamos la educación, olvidamos los modales en el disco duro de un ordenador, olvidamos la vida en nuestras televisiones.
Ya nadie lee a Dante, nadie sabe quien era Beatriz. Nadie se acuerda de ese joven Werther y sus penas, y si lo conocen, pasan desapercibidos delante de ellos.
No me creo un elitista, es mas, reconozco mi ignorancia en casi todo, pero si busco una cultura que ha perdido la sociedad actual, busco un bosque sin contaminación, busco una fuga que llene mi alma, que sublime mi corazón y me haga sentir el regocijo de los pájaros mientras vuelan. Soy un romántico del siglo XXI, que busca la belleza, ama la naturaleza, y reivindica su protagonismo. No hablo de una vuelta a los bosques y la edad media, hablo de una nueva civilización mas cordial con su mundo, que tanto nos ha dado y que nada le damos.
Reivindicamos una revisión y una reforma cultural y sobretodo artística, pedimos que se valore el arte actual, tan perdido en bazofias mercantiles, que superan lo horrible y lo grotesco. El arte siempre fue en gran parte negocio, pero era ARTE de verdad. Quizá muchos nos tilden de injustos y poco objetivos, pero el arte parece haber muerto, ha muerto como un tiburón que arranca la cabeza al David de Miguel Ángel. El arte ha fallecido y ha de renacer, basta ya de hacer negocio y de intentar engañar a las gentes con personas que digan que, por su “colosal” categoría, decidan que es arte y que no; una obra es bella solo si el alma lo puede ver. No creamos que si un cartel dice y remarca que un cuadro es bello lo tildemos de bello, miremos nuestro interior, miremos nuestra alma y allí veremos el autentico arte.
Buscamos la libertad artística, pero dentro de los parámetros de lo llamado arte, el arte real, no discriminamos románticos, clasicistas o vanguardistas, aceptamos todo aquello que haya sido realizado bajo la búsqueda de lo bello, toda obra que inspire belleza y espiritualidad en nuestra alma, que cada vez tenemos mas olvidada.
Pero no lloremos, aún hay tiempo, la belleza es un hada inmortal que sigue latente en nuestras vidas, solo os pido que busquéis la belleza en vuestro interior, si encontráis esa belleza espiritual en el arte, entenderéis el verdadero arte.
Víctor Yuri de Torres Monroy 6/03/2009
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